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A los 75 años, murió el artista Miguel D’Arienzo

El jueves 19, a los 75 años, tras varios problemas de salud, ...

A los 75 años, murió el artista Miguel D’Arienzo

El jueves 19, a los 75 años, tras varios problemas de salud, ...

El jueves 19, a los 75 años, tras varios problemas de salud, murió en su casa en la ciudad de Buenos Aires el arquitecto y artista Miguel D’Arienzo. Había nacido el 26 de septiembre de 1950 en la ciudad de Buenos Aires. Se graduó de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires y de maestro nacional de dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”, donde fue alumno de Aída Carballo y Antonio Pujía. Sus allegados comentaron que, en sus internaciones, retrataba al personal médico y de enfermería; llegó a exponer estas obras en 2025. Sus restos fueron inhumados ayer en el Cementerio de la Chacarita.

A partir de 1978, mientas tomaba clases de dibujo con Alfredo Martínez Howard, se volcó por completo a la actividad artística. Mantuvo por varios años dos talleres, uno en Congreso y otro en Tigre, frente al Museo de Arte Tigre (MAT). En esa casa familiar construida sobre pilotes, años después abriría el Museo de Arte en el Delta Argentino (MADA), a orillas del río Luján, donde también instrumentó un programa de enseñanza para los chicos de la zona. “Hoy sufro por el nivel educativo de la Argentina -dijo en 2015 a LA NACION-. Por eso trabajo con escuelas rurales del Delta con el dibujo, porque con la digitalización los chicos pierden la capacidad de observación de la realidad. No educan el ojo. Trabajamos con la botánica, relacionada con el dibujo, porque es una forma de observación”.

La pintura de D’Arienzo, en la que confluyen aspectos poéticos, mitológicos, cómicos y sociales, posee un carácter narrativo y a la vez litúrgico. Su amiga, la escritora Luisa Valenzuela, lo definió como “un heredero de Antonio Berni y Xul Solar”. En sus obras, el ambiente rioplatense se transfigura en escenas de juego, trabajo, erotismo y crítica social (como la serie vinculada con la crisis de 2001 y con los cartoneros, a quienes bautizó “cartonautas”); tiene también pinturas en las que rinde tributo a maestros del arte, de Vincent Van Gogh a Frida Kalho, y al paisaje de las islas de Tigre.

Vivió varios años en Italia y regresó al país en 1985. “Era un pintor muy culto, con una formación clásica muy buena -dice a LA NACION Graciela Arbolave, directora del Museo de Arte Tigre (MAT)-. Me interesaba su visión tan particular y original del Delta, de los personajes y del paisaje, y el modo en que mezclaba a artistas de la historia del arte, como Velázquez o Van Gogh, en las islas. Era un placer hablar con él porque mantuvo un pensamiento original, lejos de las modas y los círculos del arte. Exhibimos enormes telones suyos en el Salón Oval del MAT. Pintó muchas lanchas colectivas donde se ve la vida isleña, que exhibimos en 2024 en la muestra Refugio y travesía; tenía un excelente manejo de los materiales, que preparaba él mismo, para trabajar en inmensas telas de tres metros por cinco. El uso del azul ultramar y la luz era magnífico. Fue muy querido por sus alumnos, sus colegas y todo el grupo de artistas del Delta lo veo como a un referente”.

“Alguna vez me han acusado de folklorista -contó D’Arienzo a este diario-. Para mí la pintura es una forma de reflexión. Si no, me aburriría. Soy un cineasta frustrado. Para mí una pintura es un storyboard donde imagino una película. Me interesa el diálogo entre arte y cine: Tarkovsky con Brueghel, Pasolini y el Quattrocento; Fellini era caricaturista y se nota en sus personajes”.

“Descubrí a Miguel D’Arienzo en una instalación en el Centro Cultural Recoleta, décadas atrás; una obra extraordinaria sobre los cartoneros -dice Luisa Valenzuela a LA NACION-. Me quedé encantada con su ingenio artístico y quedé en contacto con su galerista, Isabel Anchorena, y seguí su obra. En una edición de arteba, cuando pude me compré un cuadro suyo, de los pequeños. Fue extraordinario cuando inauguró el MADA. Era un artista muy talentoso, con grandes recursos. Yo le regalé un perro guardián, el Groncho, para que custodiara el museo”.

En 1984 obtuvo el premio beca “Francesco Romero” otorgado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia y del Fondo Nacional de las Artes de la República Argentina. En 1992 inició una serie de muestras en el Reino Unido y, a causa del interés que despertó su obra en la crítica, fue incluido en las muestras y remates de arte latinoamericano de la filial neoyorquina de Christie’s; expuso además en Art Basel de Miami, en el Smithsonian Museum de Washington y en Arthus Gallery de Bruselas. Publicó los libros de artista Cuadernos mexicanos y Commedia in carta, en este último agrupó sus “reciclajes iconográficos del arte occidental” hechos desde la “periferia rioplatense”.

En la Argentina, el maestro D’Arienzo pudo exhibir en galerías privadas y museos públicos como el Rosa Galisteo, de la ciudad de Santa Fe; el Sívori y el Palais de Glace, en la ciudad de Buenos Aires. Amigo de Eduardo Bergara Leumann, varias obras suyas se exhiben en el Museo Escenográfico “Botica del Ángel”, entre ellas, La polaca, donde homenajea a Berni.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/a-los-75-anos-murio-el-artista-miguel-darienzo-nid23032026/

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