Arruabarrena, el DT que siente como hincha, expuso su salud y le devolvió a Boca el espíritu ganador
“Tenemos que salir campeones de algo”. A mediados de septiembre, Rodolfo Martín Arruabarrena, el técnico de Boca, se sinceró después de clasificarse a las semifinales de la Copa Sudamerican...
“Tenemos que salir campeones de algo”. A mediados de septiembre, Rodolfo Martín Arruabarrena, el técnico de Boca, se sinceró después de clasificarse a las semifinales de la Copa Sudamericana, ante San Pablo. Conocedor del Mundo Boca como pocos, el Vasco, campeón como futbolista y también como entrenador del club, no se guiaba por el buen andar de su equipo a mediados de temporada: necesitaba que esos rendimientos se validaran con una estrella (o más).
Apasionado, grita los goles como lo que es: un hincha más. “Hay momentos que se me cae una lágrima, me sale el hincha de adentro”, había reconocido después de imponerse en el Maracaná, ante Vasco Da Gama, para sacar pasajes a la final de la Sudamericana por la que irá el 21 de noviembre, en Barranquilla. Pero además de ese genuino sentimiento, de su énfasis para guiar y también para vivir cada segundo al costado de la cancha, tomó decisiones vitales. Pese a que incluso su familia se preocupara.
“Mi mamá no quería que volviera porque cuando estuve en la primera etapa, me agarré una diabetes de la puta madre acá. Fue por el estrés. Pero es Boca, no podía decirle que no, así que a la diabetes vamos a controlarla”, contó durante este semestre Arruabarrena, que volvió a Boca una década después de aquella etapa en la que los títulos domésticos obtenidos en 2015 (ganó tanto el campeonato como la Copa Argentina) quedaron menos reconocidos por los traspiés internacionales frente al River de Marcelo Gallardo.
Aquellas eliminaciones habían esmerilado la imagen del muy buen trabajo que había realizado Arruabarrena. Sin embargo, el tiempo le dio revancha a un entrenador con ADN xeneize. “Comí un par de porciones de pizza, que no tendría que haber comido, pero después me voy a medir bien la glucosa”, dijo cuando le preguntaron sobre aquel pedido que le había hecho su mamá sobre la salud, mientras que retó a sus jugadores por bañarlo con una bebida isotónica: “Tiene azúcar, boludos”.
¡¡BAÑO DE GLORIA PARA EL VASCO ARRUABARRENA EN LA CONFERENCIA DE PRENSA!! pic.twitter.com/2hMk20oHYw
— SportsCenter (@SC_ESPN) November 8, 2026“Felicito a los jugadores, al staff, a todo el club. También a los jugadores que estuvieron en el primer semestre. Y a Claudio Úbeda, que también es responsable de este título. Lo ganamos como a la gente le gusta: a lo Boca. A mí no me gusta sufrir tanto, pero pudimos lograr el título”, había iniciado la conferencia de prensa el conductor del plantel, en una clara demostración de su permanente consideración por los demás.
“Lo más importante era clasificar para la Copa Libertadores. Ahora los jugadores festejan, espero que no se acalambren, no podemos hacer la plancha y tenemos que seguir buscando títulos. Este grupo ha pasado momentos difíciles, ha comido mierda y ahora tiene que aprovechar este momento e ir para adelante”, subrayó el Vasco, cuyo propósito es que el equipo tenga hambre de gloria.
¡LO GRITÓ CON EL ALMA!
Arruabarrena, enloquecido tras el gol agónico de Boca para el título #LPFxTNTSports
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En el primer semestre de su segundo ciclo como orientador táctico del plantel, el ex lateral izquierdo tuvo una influencia absoluta en el drástico giro ganador del Xeneize, que volvió a reencontrarse con la gloria después de varios traspiés en momentos decisivos de las anteriores temporadas. Arruabarrena no sólo le dio rápidamente una identidad al equipo, que en todos los estadios salió a ganar con la intención de asociar a varios jugadores en ataque: también apostó a los juveniles.
Leonel Flores, una de las joyas que llegó a estar convocado en la última fecha FIFA en la selección mayor, debutó bajo la tutela del Vasco, por la Copa Argentina, en julio. El técnico no sólo confió en las evidentes condiciones del extremo, también lo aconsejó tanto en privado como públicamente, ya que advirtió cuánto puede afectar a un chico el estallido de popularidad que genera destacarse en el Xeneize.
¡¡UN ENCHASTRE, VASCO!! En los festejos del campeón de Liga, Arruabarrena terminó BAÑADO en espuma... ¿Se enojó un poco? ¡Siempre picante el DT de Boca! pic.twitter.com/8f95nwgyDn
— SportsCenter (@SC_ESPN) November 7, 2026“Hay muchas veces que hay que cagarlos a pedos un poquito por un tatuaje. Por suerte en mi época no había redes sociales”, había declarado el técnico de Boca en una de sus conferencias de prensa, en alusión a decisiones extrafutbolísticas del pibe Flores, a quien incluso le recomendó públicamente mudarse: “Leo vive por Beccar, tiene como una hora y media de viaje, ya le dije a él y su representante que me gustaría que viva más cerca del entrenamiento”.
El Vasco no sólo promovió a Flores, también potenció las virtudes de Tomás Aranda, a quien mandó a la cancha durante el segundo tiempo del partido que terminó con la vuelta olímpica ante Defensa y Justicia. Al juvenil que había debutado con Claudio Úbeda como entrenador, Arruabarrena le dio la mítica 10 y lo potenció, hasta que una fractura interrumpió el crecimiento meteórico de otro surgido del predio xeneize de Ezeiza. El chico de 19 años tuvo un regreso especial y bordó su primera estrella con un técnico que lo bancó.
Lautaro Di Lollo y Facundo Herrera, los dos zagueros de este Boca campeón, también representan “medallas” que se podría colgar Arruabarrena, pese a que prefiere hacerse a un costado y dejar que sean sus dirigidos aquellos que copen la escena de las celebraciones, el estratega decidió en plena temporada afianzar a la dupla de centrales formada en la cantera azul y oro.
A Di Lollo, que ya venía con rodaje, lo revitalizó. Con Ubeda en el banco, en la eliminación frente a Huracán en el Apertura de este año, Lautaro había quedado en el ojo de la tormenta: en esta campaña, en cambio, fue reflejado como héroe del Superclásico en el que le anotó de cabeza a River. A Jagger Herrera, Arruabarrena lo hizo debutar en este semestre y lo catapultó a un lugar importantísimo: en el camino al título, el pibe le convirtió a Independiente en el agónico 1-0 logrado en Avellaneda para sostenerse en la cima.
“¿EL LOOK? WACHITURRO”
“¿CÓMO JUGADOR? MUY BUENO, DE A POQUITO VA A MEJORAR”
¡Momentazo del Vasco Arruabarrena con Leo Flores!
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Y Milton Delgado, cuyas capacidades estaban a la vista desde que apareció en la máxima categoría, también contó con la banca del entrenador, quien siempre ponderó la lectura de juego y también el sacrificio de uno de los mediocampistas que secundan a Leandro Paredes en el corazón de la cancha. “Ahora tenemos otra final, el Vasco nos hace saber que en Boca hay que ir por todo”, sintetizó Delgado en pleno festejo de esta Liga obtenida por el Xeneize. Una declaración de principios de lo que quiere el Vasco.
“Leandro Paredes es la demostración del líder positivo”, ponderó al capitán y emblema del plantel, cuya conformación con pibes y otras figuras tuvo tanto de su aporte como del de Juan Román Riquelme, el presidente. Así lo remarcó Arruabarrena: “Todas las salidas y las llegadas fueron consensuadas con el presidente. Lo quiero aclarar porque me han adjudicado limpiezas o salidas, pero todas las decisiones son consensuadas”.
“En los jugadores he cedido yo, ha cedido el presidente, pero la llegada de Enner Valencia era jerarquía. Venía de un parate importante después del Mundial, me pone muy contento con él porque es un pibe querible. Espero que todo el grupo disfrute y no haga la plancha, hay que seguir así”, destacó Arruabarrena a Valencia, héroe de la jornada, a quien puso en los minutos finales y le dio la victoria que terminó con vuelta olímpica.
Boca consiguió su primer título del año. Arruabarrena, el responsable de poner de pie a un plantel que había sufrido cachetazos, quiere lograr más: así lo aprendió desde que se formó en el club.