Como en la Antártida: el destino de la Patagonia que ofrece una experiencia única
Es inhóspito, salvaje, extremo. Es un lugar de película escondido en la C...
Es inhóspito, salvaje, extremo. Es un lugar de película escondido en la Cordillera de los Andes. El paisaje lo componen las grandes montañas cubiertas de nieve, legendarios bosques de araucarias e imponentes muros de basalto. El Paso Internacional Pino Hachado es el cruce cordillerano más importante de la provincia de Neuquén. Ubicado a 1.884 metros sobre el nivel del mar, conecta Argentina (Las Lajas) con Chile (Liucura). A 55 kilómetros de distancia se encuentra Villa Pehuenia.
En este ecosistema vive Hernán Cipriani, un argentino intrépido y valiente, que lidera una auténtica experiencia patagónica con trineos tirados por perros huskies.
Para llegar a Horses & Huskies se debe tomar la ruta nacional 242, la cual debe transitarse con mucho cuidado, más en invierno por el congelamiento del asfalto y el tránsito pesado del paso fronterizo. Un par de kilómetros antes a la frontera se toma un desvío, donde se conduce durante 500 metros hasta las cabañas de Hernán.
La cabaña principal está rodeada de nieve y araucarias. A pocos metros se encuentra la casa de los perros y tres cabañas que completan la villa turística. El frío es crudo y bello a la vez. El paisaje rompe el concepto clásico de la patagonia austral. La sensación del ambiente es de estar a miles de kilómetros de la Argentina. Sin haber realizado una salida en trineo la experiencia paga su recompensa. En la cabaña principal hay libros, historias y hasta viejos artefactos de época. Junto al fuego y un café caliente, Hernán repasa los inicios del proyecto.
A principios de la década del 2000, inició la construcción de sus cabañas, por aquel entonces comenzó a recibir a los primeros visitantes. La opción era quedarse a dormir entre las araucarias, sin wifi (sólo internet satelital para emergencias), sin señal de celular ni luz eléctrica, en el paisaje más prístino. El boca en boca tuvo éxito. Al poco tiempo, fueron más los interesados en las expediciones de varios días: trineo en invierno, a caballo en verano. Así delineó distintos circuitos, montó campamentos y logró una propuesta que pronto atrajo al turismo internacional.
Con los años el proyecto creció como también el criadero y los caniles. Mientras recorremos la casa de los perros, comenta: “La gente ama los perros, se interesa en sus historias, el comportamiento en campo y la relación que presentan conmigo”, explica. Mientras presenta el parque exterior, donde los perros disfrutan del día, agrega: “Para las expediciones en trineo se utiliza la raza alaskan husky; es la más usada a nivel mundial. Son rápidos, obedientes, tienen buen carácter de grupo y conviven muy bien entre ellos”.
La experiencia, en primera persona, de llegar a la cima del Lanín
Actualmente cuenta con 30 ejemplares. Hace unos años trajo de Noruega dos ejemplares para inyectar sangre nueva. Los primeros Alaskan que usó para crear sus equipos de trineo vinieron de Estados Unidos y de Francia. Durante el otoño, el invierno y parte de la primavera los perros están en las expediciones. En verano cuentan con un parque con agua de vertiente, sombra, y un amplio espacio donde pueden correr y descansar, con una vista soñada al límite con Chile.
El mallín chilenoEn la mañana, con la nieve por las rodillas, salimos a vivir la experiencia. Los perros están ansiosos por ir a la montaña. Con nosotros se encuentran dos voluntarios de origen europeo quienes van a ayudar en la jornada y aprender más secretos de este mundo de montaña. Al comando de cada trineo partimos hacia el Mallín Chileno, un valle extenso y abierto. Durante la primera etapa se discurre por el legendario bosque de araucarias.
Esta especie imponente puede superar los mil años de vida y alcanzar hasta 50 metros de altura. Sus semillas, conocidas como piñones, son fundamentales en la cosmovisión y dieta del pueblo mapuche. La alegría de los perros de correr al aire libre se palpa en ladridos y las ganas de reiniciar la marcha en cada parada. El frío pasa desapercibido en sus pieles.
Al mediodía, luego de unos kilómetros, el bosque da paso al mallín. El paisaje se torna antártico. Donde se mire hay nieve. En el suelo, en las montañas, en el horizonte. La falta de árboles, de piedras, hasta del mismo sol y cielo azul recrean un paisaje extremo. El área donde nos desplazamos, el Mallín, responde a una formación de humedal en altura. En esta época del año está cubierto de nieve. Tras contemplar unos minutos el paisaje, regresamos al lugar de origen, siempre conduciendo el trineo.
Es importante aclarar que en este complejo no se lleva gente sentada en trineo, sino que tras una breve capacitación a cielo abierto se enseña a conducirlo. Ya de regreso en la base del complejo, los perros vuelven a su casa para tomar un descanso.
Tras una jornada intensa y divertida volvemos a la cabaña principal por unos mates y más charla. La última iniciativa de Hernán, dirigida a los aventureros, es la Experiencia Antártida. La travesía combina trineos, orugas antárticas originales como el Sno-Cat, esquí de travesía y campamentos de montaña a metros del límite con Chile.
La travesía intenta recrear la epopeya de quienes conquistaron los polos. “Recordemos que el trineo tirado por perros fue el primer medio de locomoción del ser humano”, comenta Hernán. “En la Antártida, los huskies fueron los que ayudaron con el scouting, la exploración primaria, el hallazgo de grietas y accidentes del terreno. Ellos están genéticamente preparados, tienen el instinto afilado y son la forma más segura para avanzar en terreno desconocido. Detrás, los seguían los tractores oruga, máquinas mecánicas con motores nafteros que llevaban muchísimos kilos en equipamiento, comida, campamento y estación meteorológica”. Para llevar a cabo la aventura, cuentan con un Sno-Cat recuperado del abandono que participó de la Operación 90, que se llevó a cabo en la Antártida en 1965, cuando seis vehículos de este tipo recorrieron 2.980 kilómetros, ida y vuelta.
Datos útilesHorses & Huskies. RN 242 Km 49, a 50 km de Las Lajas. WS: +54 9 2942 50-6827. Los planes son “daytours”, o travesías con pernocte en carpa en la cordillera de 1, 2, 3 o más noches. Para todos es preciso reservar con anticipación. No se realizan “paseos”, sino expediciones donde cada uno maneja su propio trineo (hay algunos dobles). También dan un curso de mushing de 7 días. Las travesías en trineo suelen realizarse de finales de junio a finales de septiembre.Lista de equipamiento recomendado: calzado adecuado para la nieve y el frío, chaqueta tipo plumífero para las noches, linterna frontal, saco de dormir, chaqueta y pantalones adecuados para la nieve y el viento.