Con una explosiva carta de renuncia en contra de la guerra de Irán, dejó su cargo el jefe de antiterrorismo de Trump
WASHINGTON.- Con una justificación que promete generar un terremoto en Washington en momentos en que crecen los cuestionamientos por la guerra en Medio Oriente, el director del Centro Nacional de ...
WASHINGTON.- Con una justificación que promete generar un terremoto en Washington en momentos en que crecen los cuestionamientos por la guerra en Medio Oriente, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, renunció este martes al afirmar que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente” para Estados Unidos, y se convirtió en el más alto funcionario de la administración de Donald Trump en dimitir a causa del conflicto bélico.
“Tras mucha reflexión, decidí renunciar a mi cargo con efecto a partir de hoy. No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, explicó Kent, en una explosiva carta dirigida a Trump y publicada en su cuenta de la red social X.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
Como director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Kent estaba a cargo de la agencia encargada de analizar y detectar amenazas terroristas.
En la carta, Kent describió una “campaña de desinformación” por parte de altos funcionarios israelíes y de los medios de comunicación, la cual, según afirmó, había socavado la plataforma de “Estados Unidos primero” de Trump y sembrado sentimientos belicistas para fomentar una guerra con Irán.
Veterano de la guerra de Irak, Kent señaló que los argumentos a favor de atacar a Irán -así como las promesas de una victoria rápida- recordaban al debate previo a la guerra contra Irak en 2003. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel -en una ofensiva que mató al líder supremo, ayatollah Ali Khamenei- transita su tercera semana.
“Esta cámara de eco fue utilizada para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos, y que si golpeaba ahora, había un camino claro hacia una victoria rápida”, explicó.
Tras la ola inicial de ataques contra Irán, el 28 de febrero pasado, Trump aludió a una “amenaza inminente” para Estados Unidos, y sus funcionarios afirmaron que el gobierno actuó en respuesta a posibles ataques preventivos por parte de Irán contra las fuerzas norteamericanas desplegadas en Medio Oriente.
Kent era un asesor clave de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, y ha sido una voz que, desde el interior de la administración, abogó por una política exterior norteamericana más moderada.
En su carta de renuncia, Kent señaló que apoyaba “los valores y las políticas exteriores” con las que Trump hizo campaña en 2016, 2020 y 2024, “las cuales promulgó en su primer mandato”.
“Hasta junio de 2025, usted comprendió que las guerras en Medio Oriente eran una trampa que robaba a Estados Unidos las preciosas vidas de nuestros patriotas y agotaba la riqueza y prosperidad de nuestra nación”, indicó Kent, que argumentó que en su primer gobierno Trump “comprendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar el poder militar de manera decisiva sin dejarnos arrastrar a guerras interminables”.
“Usted demostró esto al abatir a Qassem Soleimani y al derrotar a Estado Islámico”, amplió Kent, cuya explosiva renuncia deja al descubierto las profundas divisiones entre los partidarios republicanos de Trump con respecto a la guerra en Medio Oriente. Hasta el momento no hubo comentarios de la Casa Blanca ni de la oficina de Gabbard sobre su dimisión.
Antes de incorporarse a la administración Trump, Kent había participado -sin éxito- de dos campañas para el Congreso en el estado de Washington. También sirvió en el Ejército, y participó en 11 despliegues como Boina Verde, tras lo cual trabajó en la CIA. Fue confirmado en su puesto en julio pasado por una votación de 52-44 en el Senado.
En aquel momento, los demócratas se opusieron a su confirmación al recordar viejos vínculos de Kent con figuras de extrema derecha y con teorías conspirativas. Durante su campaña para el Congreso en 2022, le había pagado a Graham Jorgensen, miembro del grupo paramilitar de extrema derecha Proud Boys, por servicios de consultoría, y obtuvo el apoyo de diversas figuras ultraconservadoras.
En tanto, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, Israel anunció este martes la muerte de una de las figuras más influyentes del régimen iraní, Ali Larijani, un alto funcionario de seguridad a quien Ali Khamenei le había encomendado las negociaciones con Estados Unidos antes de la ofensiva del 28 de febrero.