Groenlandia dice que avanza la negociación con EE.UU., que pretender construir tres bases militares
COPENHAGUE.– El gobierno de ...
COPENHAGUE.– El gobierno de Groenlandia confirmó este martes que las negociaciones con Estados Unidos y Dinamarca avanzan, aunque todavía no existe un acuerdo sobre el futuro estratégico de la isla ártica, convertida en uno de los principales focos de tensión geopolítica del Atlántico Norte.
“Estamos negociando, pero no tenemos acuerdo”, afirmó el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, durante una entrevista en vivo en la Cumbre de la Democracia de Copenhague.
El dirigente evitó dar detalles sobre el contenido de las conversaciones, que se desarrollan en el marco de un grupo de trabajo tripartito integrado por funcionarios de Washington, Nuuk y Copenhague.
“Me es difícil entrar en los detalles de las conversaciones que tienen lugar en el seno del grupo de trabajo, pero hemos superado ciertas etapas en la buena dirección”, sostuvo Nielsen durante el evento celebrado en la capital danesa.
Las negociaciones se producen después de meses de presión política por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, quien a comienzos de año volvió a manifestar públicamente su intención de “tomar el control” de Groenlandia. Trump justificó ese interés por razones de seguridad estratégica y aseguró que, de no hacerlo, China y Rusia podrían ampliar su influencia en el Ártico.
Copenhague y Nuuk lograron un primer encuentro en Washington para reconducir la situación por la vía diplomática, y luego se constituyó un grupo de trabajo, a fin de abordar las preocupaciones de Estados Unidos, en particular en materia de Defensa.
En ese contexto, varios medios informaron que Estados Unidos busca abrir tres nuevas bases militares en el sur de Groenlandia. Estas instalaciones se sumarían a la base de Pituffik, ubicada en el noroeste de la isla y ya operada por las fuerzas armadas estadounidenses.
El despliegue militar estadounidense en territorio groenlandés se encuentra amparado por el acuerdo de defensa firmado en 1951 entre Washington y Dinamarca, posteriormente actualizado en 2004. Ese tratado concede a Estados Unidos un amplio margen para instalar infraestructura militar en la isla, siempre que las autoridades danesas sean notificadas previamente.
Según Nielsen, Groenlandia está dispuesta a ampliar la cooperación con Washington en temas de seguridad, negocios y explotación de recursos naturales, aunque remarcó que la isla exige un trato respetuoso y rechaza cualquier amenaza vinculada con una eventual ocupación.
“Nuestra única exigencia es el respeto”, declaró el primer ministro. También subrayó que Groenlandia “no está en venta” y que no aceptará presiones externas sobre su soberanía política.
El dirigente groenlandés señaló además que la isla se encuentra sometida a una fuerte presión diplomática desde hace “15 o 16 meses”, en referencia al creciente interés estadounidense por el territorio ártico.
En representación de Washington participa en las conversaciones un alto funcionario del Departamento de Estado, Michael Needham. También integran el grupo negociador el embajador danés en Estados Unidos, Jesper Møller Sørensen, y el diplomático groenlandés Jacob Isbosethsen. Según la BBC, desde enero ya se realizaron cinco reuniones entre las partes.
Por otra parte, Nielsen confirmó que el enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, planea visitar Nuuk la próxima semana para participar de la conferencia “Futura Groenlandia”. Sin embargo, aclaró que todavía no decidió si mantendrá una reunión con él.
“Si quiere reunirse, necesito tener clara la agenda que desea abordar”, afirmó el primer ministro.
Nielsen también expresó preocupación por el prolongado proceso de formación de un nuevo gobierno en Dinamarca. Según explicó, esa situación afecta directamente a Groenlandia porque los asuntos de política exterior y defensa corresponden al conjunto del reino danés, integrado por Dinamarca y la isla autónoma del Ártico.
Agencias Xinhua y AFP