Xabier Anduaga deslumbró con su voz
Gala lírica de Xabier Anduaga (tenor). Artista invitada: Hera Hyesang Park (soprano). Orquesta del Ciclo Aura. Dirección: Constantine Orbelian. Programa: arias y dúos de las óperas La fille du ...
Gala lírica de Xabier Anduaga (tenor). Artista invitada: Hera Hyesang Park (soprano). Orquesta del Ciclo Aura. Dirección: Constantine Orbelian. Programa: arias y dúos de las óperas La fille du régiment y L’Elisir d’amore (Donizetti), Werther (Massenet), La Traviata y Rigoletto (Verdi), Los pescadores de perlas y Carmen (Bizet), La Bohème (Puccini). Piezas españolas de Chapí, Sorozábal, Penella y Barrera y Calleja, entre otros. Oberturas e intermezzos sinfónicos de Rossini, Verdi, Massenet y De Falla. Organiza: Ciclo Aura. Sala: Teatro Colón
5 stars
Consolidando su espacio con una programación de primerísimo nivel, el Ciclo Aura presentó en el marco de su segunda temporada en el Teatro Colón, una brillante gala lírica de Xabier Anduaga junto a la debutante formación orquestal que lleva el nombre del ciclo bajo la dirección de Constantine Orbelian y, con mucho más de lo que se anunció como “artista invitada”, la participación de la soprano coreana Hera Park.
Deslumbrante presencia vocal del cantante vasco. Comenzando por la belleza mágica de su timbre, redondo, cristalino y consistente, cómodo a lo largo de toda la tesitura y sin quiebres en los pasajes de registros. Una voz de agudos extraordinarios de los que, para deleite del público, hizo alarde de entrada con el aria triunfal de Donizetti, “Ah! mes amis, quel jour de fȇte”, pieza paradigmática del belcanto por su exigencia sobre todo en la famosa sucesión de los do-de-pecho (prueba de virtuosismo categórica para arrasar en las competencias de canto). Al esplendor de esas condiciones naturales, le suma la depuración de una técnica por la cual, aún en los destellos de mayor emoción y demanda teatral, jamás pierde el dominio sobre un sonido refinado.
Todo lo que se atribuye al estilo belcantista se encuentra en su ponencia máxima: el manejo del aire y la emisión sin esfuerzo aparente, la colocación alta y luminosa, la resonancia con brillo, la flexibilidad y el control de una emisión limpia y delicada, los ataques certeros, la afinación impecable. Y el sentido que sumado a lo dicho explica el prestigio que ha ganado Anduaga en su carrera descollante como una de las mejores voces líricas del momento: la calidad de su interpretación. Un derroche de elegancia, musicalidad, fraseo distinguido, líneas y expresión equilibradas.
Nada suena artificial ni impostado falsamente en el joven tenor de 31 años. En lo más excelso de su representación: el carácter del héroe romántico en una mezcla de frescura y melancolía old fashion con que interpretó a Werther y Nadir, dos arias francesas, “Pourquoi me réveiller” y “Je crois entendre encore” para la primera y la segunda parte, respectivamente, donde exhibió lo mejor en cuanto al dramatismo, los finos matices en el registro sobreagudo y la ductilidad cautivante de su destreza para la voz mixta. Del capítulo español sobresalió, en la romanza “Adiós Granada” de Los emigrantes de Tomás Barrera, esa veta nostálgica que tan sincera le sienta al tenor.
Hera Park, en un rol que superó la figura de artista invitada y adquirió en sus intervenciones un vuelo definitivamente protagónico, se lució en sus partes solistas, en el aria de Micaela “Je dis que rien” de Carmen donde explotó el carácter sentimental del personaje en la riqueza de colores y dinámicas en la voz central. Aportó al espectáculo su levedad femenina y un despliegue histriónico de gran complicidad con el público en su pieza fuera de programa, “Una voce poco fa”, la cavatina archi famosa de Rosina en El Barbero de Sevilla.
Gran acierto el salto cualitativo que significó para el ciclo haber incorporado un conjunto de músicos de gran experiencia (varios integrantes de orquestas prestigiosas como la Filarmónica de Buenos Aires), con categoría, ejecuciones esmeradas y un sonido compacto en las piezas sinfónicas, y lo suficientemente flexible bajo la batuta de Orbelian para respirar con el canto a lo largo de la velada lírica.
En su primera colaboración conjunta, Park y Anduaga completaron el menú con los ingredientes de una noche perfecta: un poco de drama, un poco de comedia y mucho de las melodías que satisfacen a la audiencia con lo mejor del arte lírico. Y después de darlo todo, el final sutil de “O soave fanciulla” despidiéndose con las voces en bambalinas a la romántica manera de La Bohème.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/xabier-anduaga-deslumbro-con-su-voz-nid05082026/